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Los Francisco y saber decir “no”

Publicado por Redaccion Diario55  |  Opinión |  lunes 25 abril 2016

"Si no sabes decir no, no eres libre". Esa frase fue parte de las sabias palabras que el papa Francisco dirigió recientemente a miles de jóvenes congregados en el Vaticano.  Celebraban el Jubileo de los Adolescentes.

En su homilía les externó una verdad como un templo: "Muchos os dirán que ser libres significa hacer lo que se quiera; pero en esto se necesita saber decir no".

A leer el maravilloso mensaje de Su Santidad, recordé algo que hace años nos narró  en familia otro Francisco,  en este caso  mi hermano. Ocurrió cuando  él era Procurador Fiscal del Distrito Nacional. Cada vez que puedo, comparto lo que nos expresó. Es digno de reflexión.

Dos adolescentes habían cometido un horrendo crimen. La sociedad  quedó impactada. Ambos tenían un gran porvenir. Naturalmente, luego del hecho sus vidas se derrumbaron.

Francisco nos contó el diálogo que sostuvo con uno de ellos, luego del interrogatorio formal. Fue más o menos así: 

- Magistrado, ¿usted sabe por qué estoy aquí preso?

-Porque usted mató a alguien -afirmó mi hermano-.

- Bueno, es verdad, pero también por otra razón -expresó el entonces acusado-.

-¿Cuál podría ser esa razón?

-Magistrado, porque no supe decir “no”.

-Agradecería que usted se explicara mejor.

- Es difícil reconocerlo, pero cuando se me pidió que matáramos a la persona, a mi mente llegaron dos palabras: “sí” y “no”. Y dudé al elegir, y en un segundo, me decidí por la palabra incorrecta. Y dije “sí”. Y aquí estoy destruido, por cobarde, por llevarme de la corriente.

Luego de escuchar a Francisco, guardamos silencio. Y pensé: “¿Cómo estarían las vidas de tantos si hubiesen dicho “sí” o “no” en determinadas circunstancias?

Decidir lo correcto debe ser nuestra meta, porque un paso en falso puede arruinar nuestra vida y el presente y el porvenir de nuestro entorno, y uno adecuado puede significar la paz y el éxito. Y esto se logra, en gran medida, apartándonos de las malas compañías, pues ellas confunden nuestro juicio y nublan nuestra conciencia.

Aprendamos a decir “no”, que cuando de tentaciones dañinas o propuestas inmorales se trata, decir “sí”, incluso quedarse callado, es lo que más aprecia el demonio.

Gracias al papa Francisco por sus consejos y también a mi hermano Francisco por compartir su historia.