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Día del periodista y el nacimiento de la prensa nacional

Publicado por Redaccion Diario55  |  Opinión |  viernes 6 abril 2018

"Sólo quien sabe de periodismo, y de lo costoso del desinterés, puede estimar de veras la energía, la tenacidad, los sacrificios, la prudencia, la fuerza de carácter que revela la aparición de un diario honrado y libre"
José Martí


Con la aparición de los primeros periódicos dominicanos, «El Telégrafo Constitucional de Santo Domingo» y «El Duende»,  nace la prensa nacional en la primavera del año 1821.  Uno y otro medio estaban matizados por intensas tonalidades literarias. El primero  comenzó a circular el día  5 de abril del antes citado  año, y fue fundado, dirigido y redactado por el  doctor Antonio María Pineda, convirtiéndose así  en el primer periódico fundado en Santo Domingo. Es por eso que el día 5 de abril  de cada año, en la República Dominicana se celebra  el Día del  periodista. 
        
Se trató  «El Telégrafo Constitucional» de un  periódico particular de cuatro páginas y  formato mediano. Circulaba cada jueves y en él se publicaban los estados mensuales de recaudación e inversión de las rentas públicas, todo lo referente al comercio, la entrada y salida de buques y otras noticias importantes de la misma clase. Su última edición  salió a la luz pública el 26 de julio de 1821. 
   
Antonio María Pineda era nativo de las Islas Canarias. Era médico de profesión, periodista, diplomático, catedrático universitario, investigador científico que también se sintió atraído por la carrera eclesiástica. En Santo Domingo, donde llegó muy joven, cursó estudios y obtuvo una sólida formación cultural. Obtuvo el título de medicina en la Universidad Santo Tomás de Aquino (hoy UASD), centro en el cual más tarde ejerció como catedrático. Fue considerado como una de las figuras más ilustres de su tiempo.
        
Tras la segunda edición de “El Telégrafo Constitucional”, diez días después de su fundación, el 15 de abril de 1821,  aparece el segundo periódico dominicano, “El Duende”, dirigido  por José  Núñez de Cáceres. Circulaba cada domingo y se limitaba a comunicar las noticias más relevantes de España y a insertar algunos avisos. En él se publicaron los primeros anuncios comerciales de Santo Domingo. Dejó de existir el 15 de julio de 1821.
    
Como se puede apreciar tanto “El Telégrafo Constitucional” como “El Duende” tuvieron vida efímera: tres meses y veintiún días el primero y  tres meses el segundo.  Y tanto uno como el otro circulaban cada ocho días, no diariamente.  Fue el periodista y escritor, César Nicolás Penson, quien en 1882 funda el  primer periódico  de circulación diaria, el primer diario dominicano, titulado  “El  Telegrama”

 EL PERIODISTA Y EL PERIÓDICO SEGÚN MARTÍ

La labor del periodista es cada vez más cuestionada. Son muchos los que realizan este noble oficio en la República Dominicana que actúan al margen de todo principio ético. Periodistas que han convertido en un verdadero evangelio o en una filosofía de vida el chantaje, la extorsión y la venta de sus palabras y sus silencios. Periodistas que han corrompido con sus inconducta profesionales no solo carrera que ejercen, sino también la lengua  que emplean en el ejercicio de sus funciones. Por eso quizás convenga aprovechar la ocasión para compartir algunas ideas que sobre el rol del periodista y el periódico publicó el destacado poeta, independentista y escritor cubano, José Martí, en su artículo « Sobre periodismo» (1892) . Se trata de un texto que todo periodista debería leer y poner en práctica.  En el referido artículo, Martí define la misión del periodista de la siguiente manera: 

"Que no haya una manifestación de la vida, cuyos diarios accidente no sorprendan al diarista: eso es hacer un buen diario. Decir lo que a todos conviene y no dejar de decir nada que a alguien pueda convenir. Que todos encuentren en el diario lo que pueden necesitar saberlo. Y decirlo con un lenguaje especial para cada especie: escribiendo en todos los géneros, menos en el fastidioso de Bibeau, desdeñando lo inútil y atendiendo siempre lo útil, elegantemente. Que un periódico sea literario no depende de que se vierta en él mucha literatura, sino que se escriba literariamente todo. El periódico debe estar siempre como los correos antiguos, con el caballo enjaezado, la fusta en la mano, y la espuela en el tacón. Al menor accidente, debe saltar sobre la silla, sacudir la fusta, y echar a escape el caballo para salir pronto y para que nadie llegue antes que él. Debe, extractando libros, facilitar su lectura a los pobres de tiempo. O de voluntad o de dinero. Hacer asistir a los teatros, como sentados en cómoda butaca que este efecto hace una alineada y juiciosa revista, a los pobres y a los perezosos. Deber desobedecer los apetitos del bien personal, y atender imparcialmente al bien público. Debe ser coqueta para seducir, catedrático para explicar, filósofo para mejorar, pilluelo para penetrar, guerrero para combatir. Debe ser útil, sano, elegante, oportuno, saliente. En cada artículo debe verse la mano enguantada que lo escribe, y los labios sin mancha que lo dicta. No hay cetro mejor que un buen periódico".